Colmena, la primera misión espacial a la Luna de la UNAM

“Estos robots viajan a la Luna acomodados en un contenedor […] que además es una catapulta para lanzarlos a la Luna una vez que alunicen. También es un centro de comunicaciones entre los robots y la estación que estará en la UNAM”, explicó Medina Tanco.

Para que los robots realicen su labor, cuentan con computadoras, sensores de corriente, de voltaje, de proximidad, de temperatura, de direccionalidad y de potencial electromagnético.

Los robots de Colmena tienen sistemas de telecomunicaciones y motores independientes para movilidad, entre otros componentes, por lo que resistirán temperaturas que oscilarán entre los -120 grados centígrados y los 120 grados centígrados antes de alunizar.

Según Medina Tanco, la misión se llevará “en una región interesante de la Luna, entre tierras altas (la superficie más clara) y mares (la parte más oscura)”.

Además, señaló que el objetivo de Colmena es desarrollar una herramienta tecnológica que tenga un valor científico y comercial, con el cual, México pueda participar efectivamente en grandes consorcios del mundo.

El proyecto Lunar

El proyecto fue anunciado en noviembre de 2020. Sin embargo, se dieron a conocer nuevos detalles de la misión durante la presentación de este martes, donde estuvieron el rector de la UNAM, Enrique Graue, el canciller Marcelo Ebrard, el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, así como el director de la Agencia Espacial Mexicana, Salvador Landeros Ayala.

“Ya estamos trabajando en la segunda misión con robots más orgánicos y más pequeños”, agregó el investigador.


Los robots de Colmena serán instalados en la nave Peregrine, de la empresa privada Astrobotic, que también llevará experimentos de otros países y de la NASA. Esta nave recorrerá alrededor los 384 mil 400 kilómetros que separan a la Tierra de nuestro satélite natural.

Cuando se anunció el proyecto en noviembre de 2020, Medina Tanco explicó que la misión a la Luna permitirá desarrollar tecnología e infraestructura y colocar a la Universidad en el uso de satélites pequeños para diversas aplicaciones, además de posicionarla, en una o dos décadas, en otros campos.

“La misión a la Luna permitirá desarrollar tecnología e infraestructura y colocar a la Universidad en el uso de satélites pequeños para diversas aplicaciones”, dijo Gustavo Medina Tanco.

Lo anterior, debido a que buena parte de la tecnología se basa en tierras raras y metales preciosos que comenzarán a escasear en la Tierra en las próximas décadas, por lo que será comercialmente viable iniciar la explotación de esos elementos en asteroides; por ejemplo: “en uno que mide un kilómetro de diámetro puede haber hasta un trillón de dólares en platino y otros elementos”, expuso.

Colmena es desarrollada en el Laboratorio de Instrumentación Espacial (LINX) del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) con apoyo de la Agencia Espacial Mexicana (AEM) y el Conacyt, del Gobierno del estado de Hidalgo y de diversas empresas de tecnología socialmente comprometidas con el desarrollo científico, tecnológico y económico de México.

En el diseño, construcción y validación de los instrumentos, destacó Gustavo Medina, participaron 200 alumnos de la UNAM de diversas carreras y niveles de estudio.


  • Colmena viajará a la Luna en junio de 2022

Colmena, la primera misión mexicana y de la UNAM en exploración lunar, arrancó este martes. El proyecto despegará hacia la superficie del satélite en junio de 2022 y llegará a su destino entre 40 y 60 días después.

Colmena permitirá desarrollar tecnología e infraestructura para México. Será la primera misión de una serie de proyectos destinados a la Luna y a otros cuerpos como asteroides.


La misión no tripulada está conformada por cinco pequeños robots de 12 centímetros de diámetro, los cuales serán colocados en la superficie lunar.

Los cinco mini robots de la UNAM tienen un peso de 60 gramos, en conjunto, equivalente a tres celulares. Los robots cuentan con inteligencia artificial y permanecerán en la superficie lunar por alrededor de nueve días para explorar y demostrar la capacidad de sobrevivir a ambientes extremos, compartió Gustavo Medina Tanco, responsable del Laboratorio de Instrumentación Espacial LINX de la UNAM.

“Estos robots viajan a la Luna acomodados en un contenedor […] que además es una catapulta para lanzarlos a la Luna una vez que alunicen. También es un centro de comunicaciones entre los robots y la estación que estará en la UNAM”, explicó Medina Tanco.

Para que los robots realicen su labor, cuentan con computadoras, sensores de corriente, de voltaje, de proximidad, de temperatura, de direccionalidad y de potencial electromagnético.


Los robots de Colmena tienen sistemas de telecomunicaciones y motores independientes para movilidad, entre otros componentes, por lo que resistirán temperaturas que oscilarán entre los -120 grados centígrados y los 120 grados centígrados antes de alunizar.

Según Medina Tanco, la misión se llevará “en una región interesante de la Luna, entre tierras altas (la superficie más clara) y mares (la parte más oscura)”.

Además, señaló que el objetivo de Colmena es desarrollar una herramienta tecnológica que tenga un valor científico y comercial, con el cual, México pueda participar efectivamente en grandes consorcios del mundo.

El proyecto Lunar

El proyecto fue anunciado en noviembre de 2020. Sin embargo, se dieron a conocer nuevos detalles de la misión durante la presentación de este martes, donde estuvieron el rector de la UNAM, Enrique Graue, el canciller Marcelo Ebrard, el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, así como el director de la Agencia Espacial Mexicana, Salvador Landeros Ayala.

“Ya estamos trabajando en la segunda misión con robots más orgánicos y más pequeños”, agregó el investigador.


Los robots de Colmena serán instalados en la nave Peregrine, de la empresa privada Astrobotic, que también llevará experimentos de otros países y de la NASA. Esta nave recorrerá alrededor los 384 mil 400 kilómetros que separan a la Tierra de nuestro satélite natural.

Cuando se anunció el proyecto en noviembre de 2020, Medina Tanco explicó que la misión a la Luna permitirá desarrollar tecnología e infraestructura y colocar a la Universidad en el uso de satélites pequeños para diversas aplicaciones, además de posicionarla, en una o dos décadas, en otros campos.

“La misión a la Luna permitirá desarrollar tecnología e infraestructura y colocar a la Universidad en el uso de satélites pequeños para diversas aplicaciones”, dijo Gustavo Medina Tanco.

Lo anterior, debido a que buena parte de la tecnología se basa en tierras raras y metales preciosos que comenzarán a escasear en la Tierra en las próximas décadas, por lo que será comercialmente viable iniciar la explotación de esos elementos en asteroides; por ejemplo: “en uno que mide un kilómetro de diámetro puede haber hasta un trillón de dólares en platino y otros elementos”, expuso.

Colmena es desarrollada en el Laboratorio de Instrumentación Espacial (LINX) del Instituto de Ciencias Nucleares (ICN) con apoyo de la Agencia Espacial Mexicana (AEM) y el Conacyt, del Gobierno del estado de Hidalgo y de diversas empresas de tecnología socialmente comprometidas con el desarrollo científico, tecnológico y económico de México.

En el diseño, construcción y validación de los instrumentos, destacó Gustavo Medina, participaron 200 alumnos de la UNAM de diversas carreras y niveles de estudio.

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