El Santuario del Manatí

NOTA

Fernando Castro Borges

El manatí de las Antillas es la especie que habita en nuestro país, precisamente en la zona del Caribe. Este inofensivo mamífero está considerado en peligro de extinción, según el “Programa de Acción para la preservación de la Especie”, publicado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat, 2018).


A pesar de ser una especie difícil de observar en vida silvestre, existen numerosos estudios que han dado la pauta para proponer medidas de manejo y conservación.

En el municipio de Othón P. Blanco, cuya cabecera Chetumal es la capital de Quintana Roo, se encuentra la “Reserva Estatal Santuario del Manatí bahía de Chetumal”, decretada hace más de dos décadas (1996), durante el periodo de Mario Villanueva Madrid, como Área Natural Protegida del Ayuntamiento, conservando el hábitat más importante para el manatí en México, remanentes de selva mediana y alojando una gran diversidad de fauna de interés comercial y cultural.


Proteger un área para salvaguardar la vida de las especies siempre será una tarea titánica y loable. En este caso, el objetivo es preservar el hábitat de varias especies, no solo del manatí; es brindar las facilidades para el desarrollo óptimo de más de 300 especies vegetales de la selva mediana y baja del sur de Quintana Roo, así como la fauna local, como el jaguar, tigrillo, jabalí, pavo de monte, tucán y cocodrilo, entre otros. Todo lo que la superficie de esta área protegida permita subsistir en su ambiente natural.


El Santuario del Manatí siempre fue concebido como una esperanza para la preservación de estos mamíferos marinos. Debido a esta visión se contempló un 15 por ciento del área territorial del estado de Quintana Roo para el santuario, es decir 281 mil 320 hectáreas, distribuidas en 101 mil 320 terrestres y 180 mil marinas.


Este hermoso animal, por vivir cerca de la costa, donde busca algas y hojas de mangle, era confundido con sirenas en la antigüedad, debido a su cola y su complexión que, a la distancia, asemeja el cuerpo de una mujer.


Hay narraciones de finales del siglo XV, en las que a la llegada de los europeos a las costas mayas, los españoles aseguraban haber avistado sirenas, debido a que estos animales se dejaban ver amamantando a sus crías.


Chetumal tiene una oferta turística interesante. El Santuario del Manatí es uno de las más importantes para visitar.


Debido a su naturaleza, es difícil observar a este mamífero marino herbívoro; sin embargo, toda el área caribeña del sur de México ofrece un constante contacto con la naturaleza y te obsequia una experiencia que guardarás toda la vida. El manatí es un orgullo para los chetumaleños, que lo reconocen como parte de la cultura de la frontera sur.


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